Seguimos a Jesús

Hemos sido llamadas por el Señor para estar con Él y para compartir nuestra vida.
"La totalidad de nuestro amor a Jesucristo implica el amor universal. Con Cristo y como María, hacemos de nosotras mismas donación directa a Dios y desarrollamos una triple fraternidad:
- con las hermanas, congredas a convivir por la misma vocación;
- con todos los hombres, hermanos en el mismo Padre Dios, con los que buscamos compartir el Bien, la Alegría y la Paz;
- y con las criaturas, "hermanas" salidas también del Omnipotente Creador".